¿Qué es la meditación?

La meditación es una práctica que busca inducir un determinado estado de conciencia.

Podemos entenderla como un entrenamiento de la mente o como una forma de cultivar nuestra atención. Y también como un estado de conciencia determinado.

Con las prácticas de meditación pretendemos guiar y focalizar nuestra atención hacia un estímulo concreto.

Para ello podemos centrar nuestra atención en:

  • El silencio.
  • La respiración.
  • El momento presente. ( meditación de la atención plena o mindfulness)
  • Un mantra o frase, que repetimos mentalmente.
  • Una canción u oración.
  • Una visualización.
  • Una escena.
  • Una acción determinada.
  • Una imagen mental.
  • Un objeto.
  • Un símbolo.

¿Cómo meditar?

Se puede meditar de muy diversas formas: Podemos concentrar nuestra atención en la respiración, realizar una meditación guiada, entretener a la mente con una palabra, un mantra o una canción repetitiva, guiarla hacia una visualización concreta, una imagen mental positiva, un objeto, un sentimiento o un símbolo. Podemos practicar concentrando nuestra atención hacia un estímulo y también podemos realizar otro tipo de meditaciones: la meditación de la atención plena, la meditación en acción (dibujando,bailando, cantando, etc.), una meditación para inducir un estado concreto, etc. Existen muchas formas de meditar y todas son prácticas beneficiosas.

A través de la meditación entrenamos nuestra mente y somos capaces de dirigir nuestra atención con intención.

Durante la meditación no dejamos la mente en blanco como muchas personas creen, los pensamientos, juicios, elucubraciones, expectativas o deseos que constantemente nos asaltan no desaparecen. Lo que hacemos es no prestarles atención. Tampoco luchamos para que se vayan, los aceptamos y los dejamos ir sin apegarnos a ellos. De este modo somos capaces de observarlos sin identificarnos con ellos.

Vamos a ilustrarlo con un ejemplo:

Imagina que estás en la cima de una montaña contemplando una puesta de sol asombrosa, estás disfrutando plenamente de todos sus matices, y comienzas a escuchar un ruido de fondo, lo identificas y te das cuenta que son los ladridos de un perro.

Puedes desviar tu atención del paisaje y buscar con la mirada donde se encuentra ese animal, ver como es, pensar de qué lugar habrá salido, etc. O puedes seguir contemplando la puesta de sol sin prestarle más atención. Lo has escuchado, lo has identificado, lo has aceptado y lo dejas ir.

En este ejemplo el paisaje es el lugar a cual dirigimos nuestra plena atención, los sonidos que emite el perro serían nuestros pensamientos automáticos y recurrentes.

Es normal que cuando se está empezando resulte difícil mantener la atención, en la práctica de la meditación es frecuente distraerse y tener que volver a recuperar la atención. Esto no significa que lo estemos haciendo mal y no debemos frustrarnos por ello, esto es en esencia la práctica de la meditación.

Todos en algún momento hemos experimentado un estado meditativo, aunque no seamos conscientes de ello.

  • ¿Quién no se ha quedado sin palabras contemplando un majestuoso paisaje?
  • ¿Quién no ha perdido la noción del tiempo mientras dibuja, canta o práctica su hobbie favorito?
  • ¿Quién no ha conseguido relajar sus pensamientos tras una larga conducción?
  • ¿Quién no se ha sentido fluir mientras bailaba ?

Meditar es una herramienta que:

  • Facilita el contacto con nuestro interior.
  • Entrena nuestra capacidad de atención.
  • Propicia que podamos observar nuestros pensamientos con desapego.
  • Calma y equilibra nuestra mente.
  • Favorece el autoconocimiento.
  • Entre otros muchos beneficios que han sido demostrados científicamente. (Puede leerlos aquí y aquí)

Además la meditación es fundamental para el entrenamiento de la atención plena una práctica que con el tiempo se convierte en un estilo de vida.